El legado de Trujillo (2 de 3)

MIGUEL GUERREROCon respecto a los colaboradores de la tiranía trujillista y sus aportes al país, se ha orquestado toda una leyenda intentando justificar la sumisión que siempre existió a su alrededor, en la pretensión de que muchas de sus obras fueron positivas. Hay que reconocer que los propulsores de esa fórmula de evaluación histórica han tenido un éxito relativo. Nada más hay que ver cómo jóvenes que sin la menor idea del terror imperante en esa etapa funesta de la República, se hacen eco de aquellas voces irresponsables que se atreven a señalar que entonces se estaba mejor que ahora. Peregrina afirmación basada en el desorden que ha caracterizado la vida nacional después de su muerte y que es herencia viva de aquel régimen de oprobio.

Existe entre nosotros la tendencia a valorar la tiranía de Trujillo única y principalmente sobre la base de sus realizaciones materiales. Estos parámetros de medición son inadecuados y no permiten un enjuiciamiento correcto de la fase que vivió el país en el interregno 1930-1961. Anteponer a la libertad y al desarrollo social y económico, la construcción de unas cuantas carreteras, por importantes que éstas hayan sido, o la edificación de hospitales y escuelas, mercados y locales del Partido Dominicano, es un absurdo intento de justificar la supresión de los derechos ciudadanos y las más crueles formas de tortura y represión que existieron en aquella época. Leer más de esta entrada

El legado de Trujillo (1 de 3)

MIGUEL GUERREROLa prolongada tiranía de Trujillo, que alguna gente entre nosotros todavía añora, representó un enorme retroceso en todos los aspectos de la vida nacional. El país sufrió con Trujillo un atraso de treinta años, que nos ha costado recuperar.
Aún vivimos el nefasto legado de esa larga y oscura sombra de nuestra historia. La triste herencia del trujillismo está todavía patente en casi todos los rasgos del acontecer cotidiano dominicano. El autoritarismo y la intolerancia que caracterizan ciertos comportamientos nacionales, en la política como en la esfera privada, son elementos importantes de ese legado histórico.

Trujillo representó una etapa en la vida del país imposible de reivindicar, a despecho de lo que pretenden entre nosotros muchos panegiristas de ese régimen con influencia todavía en nuestro quehacer político, y gente que trata por ese medio de justificar sus propios errores y claudicaciones pasados. En ocasión de una conferencia en el exterior, alguien del público me preguntó cómo podría definirse la personalidad de Trujillo. Mi respuesta fue que en el país personas que le sirvieron han tratado de crear una imagen paternal de ese odioso personaje. Trujillo fue un tirano sanguinario y corrupto, que actuó siempre con mano impiadosa contra todo asomo de oposición. Fue un hombre incapaz de inspirar sentimientos nobles o grandes empresas nacionales, que no fueran aquellas concebidas para su propio beneficio personal. Era un megalómano que disfrutaba con la humillación de amigos y adversarios. Una personalidad torcida en todo el sentido de la palabra.

En él, a diferencia de otros tiranos de su época, los únicos métodos válidos de interpretación de la realidad, fuera política, social o económica, eran la represión y la intimidación, en cuya aplicación se le reconoció siempre verdadero virtuosismo y crueldad incomparable.(Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe.)

La tragedia del Robert Reid

MIGUEL GUERREROLa muerte de once niños por efecto de las deficiencias en el Robert Reid es otra evidencia de las penosas condiciones de los servicios que se dan en mayor o menor medida en los hospitales públicos como en los privados, con mínimas excepciones. Pero atribuirle toda la culpa de esas deficiencias sólo al gobierno me parece irrazonable. Como estéril me parece también el debate dirigido únicamente a establecer responsabilidades, que ya fijó una comisión de alto nivel designada por el presidente Medina. Si el caso se reduce a eso,  podría quedar a un lado el compromiso vital de asumir una acción conjunta que la muerte de esos pobres niños nos ha impuesto como sociedad que aprecie los valores sobre los que se rige y norma.

El impacto de esas muertes debe servirnos para conjugar voluntades y mejorar los hospitales y todo el sistema público de salud, de suerte que la calidad de esos servicios nos honre como ciudadanos y garantice a la mayoría pobre de esta nación un derecho esencial que su Constitución y leyes consagran sólo en teoría. No es suficiente con llorar ni protestar por las deficiencias de ese servicio básico. Ni las sanciones disciplinarias derivadas del caso bastarán para remediarlas. Sabemos que la escasez de dinero es uno de los factores de la añeja crisis hospitalaria y que los recursos fiscales no alcanzan para atender todas las necesidades de la población que acude en procura de atención médica a los centros públicos de salud. Leer más de esta entrada

La insulsa y aburrida vicepresidencia

MIGUEL GUERREROA propósito de las declaraciones de la vicepresidenta de la República sobre la lamentable muerte de niños en el Hospital Reid Cabral, que le han generado muchas críticas en las redes, escribí en mi cuenta de Twitter que la discreción y el bajo perfil deberían ser características propias de ese cargo. Especialmente por el hecho de que deben haber sido muy pocos los vicepresidentes en sistemas como el nuestro que no alimentaran en alguna ocasión la esperanza de un llamado del Señor, intención que no se le puede atribuir por supuesto a la vicepresidenta por cuanto ella tiene la edad, bagaje y popularidad suficientes para esperar tranquilamente por su turno.

En nuestra región, tal vez el caso más emblemático ha sido el de Juan Vicente Gómez, en Venezuela, quien casi le llora en el puerto de La Guaira al presidente Cipriano Castro para que su “compadrito” no le dejara sólo con esa responsabilidad, a pesar de lo cual apenas la nave zarpara con su superior a bordo en viaje de salud a Europa, se adueñara del poder por 30 años, lo mismo que aquí Trujillo. Leer más de esta entrada

Extravagancias verbales

MIGUEL GUERREROUn sabio proverbio chino dice que “los pájaros se cazan por las patas y las personas por las palabras”. La sentencia les sienta perfectamente a quienes se les hace difícil meditar bien antes de hablar. Tal es el caso de una senadora muy locuaz quien ha vuelto a la carga acusando a un compañero de partido de tramar su muerte, sin presentar ninguna prueba o evidencia de tan grave cargo.

En los círculos políticos se asegura que el arranque emocional es en realidad fruto de la competencia política dentro del oficialismo, porque se sabe que en el fondo lo que existe es celo contra quien aspira a sucederle en el Senado, con muchas posibilidades de ganarle el pleito. Las consecuencias de esos excesos verbales son muy obvias, según ha quedado de manifiesto tantas veces. Leer más de esta entrada

Aquellos lejanos días

MIGUEL GUERREROEl período de oscurantismo y represión que caracterizó la Era de Trujillo no terminó la noche de su asesinato, el 30 de mayo de 1961, ni el 19 de noviembre siguiente cuando el último de sus familiares y allegados fue expulsado del país. Concluyó en realidad formalmente la mañana del 1 de enero de 1962, cuando el entonces presidente Joaquín Balaguer juramentó al Consejo de Estado de siete miembros encabezado por él, en el Palacio Nacional.

Las sanciones impuestas por la OEA fueron levantadas tres días después y el país pudo restablecer vínculos diplomáticos y comerciales con el resto del hemisferio. Pero la paz duró muy poco. El martes 16 de enero, después de varios días de protestas contra Balaguer y el general Rodríguez Echavarría, secretario de las Fuerzas Armadas, una multitud se congregó en el Parque Independencia ante un local de Unión Cívica Nacional para exigir la renuncia de ambos. Las fuerzas blindadas enviadas para mantener el orden abrieron esa tarde fuego contra la muchedumbre dejando un saldo de cinco muertos y una veintena de heridos. Las protestas se extendieron por toda la ciudad con un balance adicional de víctimas y daños materiales. Leer más de esta entrada

Peor que el ébola

MIGUEL GUERREROLa extemporánea campaña electoral se llevará de encuentro no sólo peligrosas intenciones de retorno político. De paso acabará con lo que pueda haber quedado de la reputación de agencias manipuladoras de encuestas, empeñadas en preservar un liderazgo negado a reconocer que su tiempo quedó atrás, tras haber dejado una larga mancha de corrupción e impunidad que el país arrastra consigo como un fardo muy pesado y costoso.

‘Según la encuestadora personal del expresidente Leonel Fernández, si las elecciones fueran “ahora” éste ganaría en todos los escenarios posibles con un 59% de los votos en primera vuelta, un porcentaje mayor al que obtuvo en las tres elecciones en las que ya fue escogido como presidente de la República.

ASISA, que así es como se llama la agencia, ha producido un milagro de resurrección mayor que el que sacó a Lázaro de su tumba. La encuesta no hace referencia a los crecientes niveles de rechazo que otras mediciones le asignan al señor Fernández, que en algunos segmentos de población superan el porcentaje de popularidad que le atribuye, lo cual le resta todo valor. El expresidente no es ningún tonto para creerse tal cuento, aunque sabe bien el efecto que en las masas produce ese tipo de vaticinio. ¿Quién puede creer en un pronóstico que adelanta las elecciones en 19 meses? ¿Y a qué viene ese anuncio? Leer más de esta entrada

Un proyecto país

MIGUEL GUERREROEn la presentación de mi libro “Tocando fondo”, sobre la crisis bancaria del 2003 (en proceso de reedición) dije que si bien podía verse como un año de frustración, y en efecto el frío examen de las realidades vividas en ese lapso conduce irremediablemente a aceptarlo de ese modo, creía, y aún creo, que en la profundidad de una crisis podemos encontrar la esencia de todo aquello por lo que hemos luchado. La visión cercana de la tragedia nos enseñó no sólo nuestras debilidades, de antemano perfectamente conocidas, sino el potencial que disponemos para superar las grandes calamidades.

Lo que perfila a una nación, como a los individuos, no es lo que hace en circunstancias normales, sino lo que es capaz de hacer cuando cae. Levantarse de un tropiezo hace grande a una nación, no importa cuán pequeña sea en territorio y recursos naturales. Leer más de esta entrada