Si alguna vez te olvido Jerusalén
2 mayo, 2015 Deja un comentario
Rodeada de murallas tan antiguas como el hombre, una gigantesca mezquita se levanta sobre un pequeño monte en el centro de Jerusalén, la ciudad sagrada de las tres religiones monoteístas. Es la mezquita de Omar o Domo de la Roca, lugar venerado por los musulmanes. Al fondo, en la planicie del Monte Moría, un templo islámico menor, se encuentra la mezquita de El Aska, a cuyo alrededor se ven siempre a cientos de ciudadanos árabes, unos andrajosos otros potentados, luciendo túnicas de mil colores. La tradición cuenta que desde el interior de la mezquita de Omar, rodeada por una baranda, Mahoma ascendió al cielo montado sobre una mula blanca.
Ante esa roca sagrada sobre la cual muchos metros más arriba se levanta la cúpula enorme de la mezquita, se arrodillan miles de fieles a implorar a Alá, su Dios. En prueba de sumisión y reverencia dejan sus zapatos a la entrada de los cuatro portales de la fachada, cubierta de lozas de mármol de llamativos colores en las que hay escritas citas del Corán. En el crepúsculo, su cúpula forrada de oro lanza resplandecientes rayos de luz sobre los tejados de piedra de la antigua ciudad, que ha logrado sobrevivir al tiempo y resurgir de la destrucción por sanguinarios conquistadores. Leer más de esta entrada


