Postura y actitudes revolucionarias

MIGUEL GUERREROEn los cálidos ambientes políticos dominicanos no se acepta la diferencia entre una postura y una actitud revolucionaria. Las posturas revolucionarias tienen mucho que ver con lo que se sostenga en el plano de la ideología. Las actitudes revolucionarias con lo que una persona es en su vida diaria.

La primera se asume abrazando simplemente el castrismo. Una conducta revolucionaria se alcanza al cabo de una larga vida de desprendimiento y servicio. He visto por eso a marxistas reaccionarios y a un buen número de empresarios revolucionarios. Siempre será más difícil mantener una conducta revolucionaria que una postura a favor de un efectivo cambio social. Principalmente porque la mayoría de quienes alegan un historial revolucionario viven y actúan en constante riña con sus prédicas políticas. Leer más de esta entrada

La izquierda latinoamericana

MIGUEL GUERRERORecuerdo perfectamente, hacen ya ocho años, en mayo de 2007, el entonces presidente Leonel Fernández propuso sin éxito a su colega de Uruguay la celebración en Santo Domingo de un foro para analizar la llamada izquierda latinoamericana. Cuando se publicó la iniciativa escribí en este mismo espacio: ¿Qué es hoy en día ser izquierdista? ¿Se considera el señor Fernández un hombre de izquierda?

Lo que se insiste todavía en llamar la “nueva izquierda latinoamericana”, la representada por líderes como Hugo Chávez y su sucesor Nicolás Maduro, Daniel Ortega, Evo Morales y Rafael Correa, no es más que el resabio de un profundo sentimiento ultra nacionalista y una expresión inequívoca de anti-norteamericano, fomentada por un viejo y arraigado disgusto contra políticas imperiales de Estados Unidos. No puede definirse el concepto de izquierdismo únicamente por sentimientos de esa naturaleza, sin tomar en cuenta la visión que se tenga de la problemática social. Leer más de esta entrada

Las metas del futuro

MIGUEL GUERREROSi alguna prioridad tenemos es la de proponernos metas como nación y lograr un programa de acción que defina lo que queremos ser y cómo deseamos vernos dentro de quince, veinte y cincuenta años. Obviamente, tan grande esfuerzo no corresponde a una sola administración ni mucho menos a una fuerza política. Se trata de un ejercicio de conjugación de voluntades, por encima de toda confrontación o prejuicio partidista o de cualquiera otra naturaleza.

Si permitimos que nuestras diferencias nos sigan distanciando en la búsqueda de ese objetivo común inaplazable, las posibilidades de un futuro promisorio serán escasas. En sociedades democráticas las disparidades de criterio, enriquecen el debate y ayudan a encontrar senderos seguros hacia el desarrollo y el fortalecimiento institucional. Leer más de esta entrada

¡¡¡Diantre!!!

MIGUEL GUERREROEn Global, la indiscutiblemente mejor revista dominicana de temas científicos y culturales, me he topado en mis archivos con algunas de las más notables exhibiciones del arte de no hacerse entender, experiencias literarias que me han puesto ante el enojoso compromiso de cuestionar, defecto propio de la edad, mi personal capacidad para asimilar lo que a tantos académicos les resulta tan sencillo.

Veamos, por ejemplo, unos párrafos de un enjundioso estudio sobre la industria azucarera, de la periodista argentina María Marta Lobo: “La teoría de sistemas de Luhmann ha servido para explicar el dinamismo de los procesos sociales, producido por la condición de auto referencialidad de los subsistemas que se reconocen a sí mismos y en esa misma observación a su entorno. Se trata de las luchas de cada subsistema por lograr la propia unidad y la reducción de la complejidad. Los mismos cruces que permiten la construcción, en base a las diferencias, de los imaginarios sociales”. Leer más de esta entrada

La causa de la crisis del PLD

MIGUEL GUERREROLa crisis en el PLD tiene una sola explicación: su presidente, Leonel Fernández, se niega a reconocer que un nuevo liderazgo ha sustituido el suyo. Su negativa a aceptar el voto mayoritario del organismo máximo del partido que él preside a favor de una reforma constitucional que le permita al presidente en ejercicio, Danilo Medina, postularse para un segundo mandato, no responde a su apego a un principio de respeto a la Carta que él hizo modificar para regresar en el 2016 como candidato. Lo que él defiende es su propia supervivencia, a la que el tiempo inexorable como la muerte, le fijó fecha de expiración.

Cuando se discutía la Constitución que hoy él expone como un impedimento contra Medina, se advirtió que sería un instrumento al servicio de su desmedida ambición de poder. Se la justificó en la creencia de que la inclusión en ella de figuras nuevas relacionadas con los derechos fundamentales de los ciudadanos fortalecería el ejercicio democrático, creando contrapesos al poder político. Leer más de esta entrada

Una vieja tarea pendiente

MIGUEL GUERREROPor años he escuchado con fascinación a los dirigentes políticos pontificar que los problemas nacionales son de tal ancianidad y envergadura que se precisa de una acción conjunta de todas las fuerzas políticas y sociales para encararlos. Pero de ahí a los hechos ha mediado, como se dice, un largo e interminable trecho.

Las rivalidades partidistas se anteponen a ese enorme compromiso nacional, siempre pendiente. Usualmente, los partidos se hacen la ilusión de que el fracaso de una administración les favorece y les allana el camino al poder. En ciertas circunstancias esa percepción es errónea y denota una escasa visión de futuro. Los tropiezos de un gobierno, cuando es legítimo, son de todo el país. Y si la oposición llegara a beneficiarse de ello, le tocaría un fardo de problemas como herencia. Leer más de esta entrada

Las relaciones con Haití

MIGUEL GUERRERODefinir una política hacia Haití sobre la base de un respeto mutuo, tomando en cuenta el historial de nuestros vínculos y las características de esa relación, es una de nuestras prioridades. La inmigración ilegal es uno de los temas pendientes de abordar con la seriedad y profundidad que amerita.

No se sabe cuántos haitianos viven ilegalmente en el país. Se habla hasta de un millón, lo que representaría cerca del quince por ciento de nuestra población adulta. Sean reales o no las estimaciones, lo cierto es que el aumento de la inmigración agrava los problemas sociales, por efecto de su impacto en el empleo, los servicios hospitalarios, la enseñanza pública y otras áreas de la vida nacional. Leer más de esta entrada

La paz laboral en juego

MIGUEL GUERREROLas negociaciones en procura de un alza digna del salario mínimo no aguantan más dilaciones, más ahora que los jueces del Tribunal Constitucional se aumentaron los suyos. Se trata de la preservación misma de la paz laboral. No podemos pretender que esta continúe existiendo cuando el salario del sesenta por ciento de los trabajadores en el sector privado, se encuentra dentro de ese rango.

El crecimiento de la economía dominicana no ha significado cambios fundamentales en las condiciones de vida de la generalidad de la población, si bien es necesario y justo admitir que vivimos a gracias a ello en un país distinto al de cinco décadas atrás y es innegable el avance que ello ha implicado en el ámbito social. Pero también es cierto que la concentración de recursos propio de nuestro muy peculiar estilo de crecimiento, ha profundizado los índices de marginalidad y el ejército de pobres hoy en día es mayor, tal vez no en términos reales pero sí en función de la riqueza nacional, muy mal distribuida. Los bajos salarios no ayudan, además, a la economía nacional, porque de la capacidad adquisitiva de la población depende en gran medida el ritmo de la actividad económica. Leer más de esta entrada