Nostalgia de un corresponsal

MIGUEL GUERREROAl reflexionar sobre la inmigración ilegal haitiana, recuerdo que a comienzos de 1973 me tocó cubrir para elCaribe y la agencia internacional de noticias para los que trabajaba, la inauguración de la hidroeléctrica de Peligre, en el mismo corazón de Haití.

De las calles de Puerto Príncipe fueron retirados los Ton Ton Macoutes, para borrar el aspecto de cárcel abierta que en vida de Papa Doc, el padre del entonces presidente Jean Claude Duvalier, ofrecía la capital del vecino estado. Pero el largo recorrido por una estrecha y sinuosa carretera hasta Peligre estaba lleno de esos agentes represivos. Se les veían ataviados con sus chillones uniformes y pañuelos rojos ceñidos al cuello. Muchos de ellos llevaban viejos revólveres o largos machetes al cinto. Leer más de esta entrada

Un sabio y oportuno acuerdo

MIGUEL GUERREROLa cúpula empresarial y el Gobierno acordaron contratar varias firmas internacionales de relaciones públicas y de “lobby” para enfrentar la ofensiva contra el Plan de Regularización de Extranjeros en situación de ilegalidad. La idea, según los voceros empresariales, es aprovechar también la ocasión para promover una “marca país” y atraer nuevas inversiones para acelerar el crecimiento de la economía.

La iniciativa me parece muy oportuna y merece ser apoyada. El hecho de que el costo de este esfuerzo de promoción sea compartido por las partes, según se ha informado, denota, sin lugar a dudas, un compromiso por ambas partes en la defensa del buen nombre de la República Dominicana en el exterior. Leer más de esta entrada

La libre empresa (2 de 2)

MIGUEL GUERREROUn costoso error de concepción estriba en considerar la libre empresa sólo como el derecho a hacer negocios y no como todo un conjunto estructural para estimular el desarrollo de la libre iniciativa individual y garantizar el derecho de los consumidores.

La especulación le hace un daño enorme a la libre empresa. Principalmente, porque se ha intentado, y se sigue inexplicablemente asociándola al sistema mismo, como algo natural y congénito a él, y porque, además, se han querido desacreditar las débiles campañas contra esa aberración pretendiéndola señalar como ataques al sistema mismo y no como una acción legítima de defensa social contra los especuladores. Leer más de esta entrada

La libre empresa (1 de 2)

MIGUEL GUERREROUna de las grandes discusiones aún pendientes en el país se refiere al papel de la iniciativa privada en el fortalecimiento de las instituciones democráticas. Lo cierto es que este debate ni siquiera ha comenzado. Y su importancia estriba en un hecho incuestionable. Todo el esfuerzo alrededor de este rol trascendental se ha limitado a los derechos empresariales, los que no siempre comporta un mejoramiento del clima democrático.

Como en casi toda la América Latina, en nuestro país las fallas del sistema de libre empresa no se derivan exclusivamente de la injerencia estatal, por mucho que ésta haya entorpecido en el transcurso de los años su desarrollo y crecimiento. Leer más de esta entrada

Los gastos de campaña

MIGUEL GUERREROLos diarios suelen publicar cifras sobre el gasto electoral que le ponen los pelos de punta a cualquiera. Si bien no existen datos concretos sobre el particular, debido a la no obligatoriedad de transparentarlos, las cantidades exceden la capacidad de imaginación del más creativo de los ciudadanos. Si a esos gastos se le suma la publicidad gratuita que los medios y programas de televisión tradicionalmente, campaña tras campaña, bonifican o regalan a los partidos y candidatos podemos hablar con propiedad de sumas extraordinarias, incompatibles con el tamaño de nuestra economía.

Todo esto nos obliga a meditar seriamente sobre la necesidad de que se limite el gasto electoral y se penalice la tradición de los partidos de mantener en secreto sus niveles de gastos de campaña, estableciendo como un rigor, sujeto a penalidades severas, la rendición de cuentas sobre el uso de esos fondos, provengan o no de las arcas del Estado. Leer más de esta entrada

A merced de las pasiones

MIGUEL GUERREROLas pasiones y las posiciones extremas han secuestrado la discusión de los grandes asuntos nacionales. Temas como el aborto, la inmigración ilegal de haitianos, la preservación de los ríos y otros recursos naturales, entre otros, son hoy rehenes de la irracionalidad que impide el debate equilibrado, dificultando de este modo la búsqueda de soluciones.

No es posible encontrar una salida justa a esos problemas partiendo de los extremos. Si no lo hacemos desde el centro no llegaríamos jamás a ningún lugar y el ruido de la discusión nos ensordecerá, desaprovechando tiempos que no podremos recuperar después. Leer más de esta entrada

El muro de separación

MIGUEL GUERREROEl ruido alrededor de un proyecto de ley sobre educación sexual, que la posición del Episcopado tiene condenado a su total congelamiento, nos recuerda “el muro de separación entre la Iglesia y el Estado” que Thomas Jefferson delineó en su memorable carta del 7 de octubre de 1801 a la Asociación Bautista de Danburg, Connecticut. Un concepto que la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos usó en 1962 para validar su decisión de declarar inconstitucional la obligación de hacer oraciones en las escuelas públicas, estableciendo una línea entre la religión organizada y el Estado.

Mucho antes, a comienzos de la Reforma protestante, Martín Lutero había ya articulado los fundamentos de lo que se conoce como la doctrina de “los dos reinos”, marcando así el inicio de la concepción moderna de la separación de la Iglesia y el Estado, a lo que el país renunció al suscribir en 1954, durante la tiranía de Trujillo, un Concordato con el Vaticano, concediendo además a la católica privilegios negados a otras confesiones religiosas. Leer más de esta entrada

El respeto a los símbolos patrios

MIGUEL GUERREROLa presidenta del Senado, Cristina Lizardo, ha emprendido una campaña por el buen uso de los símbolos patrios, corrigiendo un error en la réplica del Escudo que existía en la sede del Congreso. Tan feliz y oportuna iniciativa me ha motivado a escribirle, y por igual al presidente de la Cámara, Abel Martínez, pidiéndoles que extiendan su loable preocupación al uso de la bandera, dado que no parece haber conciencia oficial con respecto a la tonalidad del azul de dos de sus cuadrantes, observándose cómo incluso en los edificios públicos, se suelen ondear, una del lado de la otra, banderas con distintos colores azules.

Esta ha sido una inquietud personal que he plasmado varias veces en esta columna, sin que ninguna autoridad relacionada con el tema haya tomado alguna decisión, para evitar que continúe esa terrible confusión respecto a uno de los tres colores de nuestra insignia. Leer más de esta entrada