El valor de la crítica seria
29 enero, 2016 Deja un comentario
Mucho se ha insistido sobre el peligro de aislamiento en que caen los gobiernos cuando se obstinan en ver en la crítica una mala intención o un deseo de entorpecer iniciativas oficiales. Si bien es cierto que algunas veces ese sentimiento domina los enjuiciamientos públicos a las acciones de un gobierno, no siempre es esa la intención que prima. Con más frecuencia de la que se admite, las observaciones a determinadas conductas o prácticas gubernamentales están inspiradas en sanos propósitos.
La sabiduría de un gobierno consiste en poder apreciar la diferencia. La falta de esa capacidad impide aprovechar oportunidades excepcionales de corregir posturas y políticas inadecuadas o ganarse nuevos afectos. Por lo regular, el rechazo instintivo a la crítica no alcanza a ponderar su alcance ni la finalidad que esta persigue. Las objeciones a una política o una medida gubernamental tratan en ocasiones de prevenir a un gobierno o a una autoridad las derivaciones negativas de su aplicación. Como por lo general muchas de esas disposiciones se adoptan sin una previa consulta, no consiguen llenar las expectativas de la población. Leer más de esta entrada

