Nuestra inhóspita capital

MIGUEL GUERREROSanto Domingo es una ciudad inhóspita, agresiva, que no ofrece a sus residentes muchos lugares de esparcimientos. Los lugares públicos de entretenimiento y dispersión son escasos e inseguros. Son muy pocos los espacios donde las familias puedan disfrutar de una tarde de ocio los fines de semana o ir a acampar para un picnic, tendido en la hierba, en un área verde, la mayor parte de las cuales han sido cerradas con verjas para limitar el acceso de personas, algo insólito y aberrante.

Los problemas comunes de una ciudad grande como la capital dominicana se resuelven entre nosotros con la más absoluta falta de originalidad, cerrando el paso, trátese de gente como de vehículos. Así resulta un fastidio asistir a los pocos espectáculos dignos de verse que cada cierto tiempo se presentan en escenarios como el Teatro Nacional Leer más de esta entrada

Lula y sus 30 millones de pobres

MIGUEL GUERREROEn medio de la crisis que los sacude, los brasileños podrían estar preguntándose hoy si realmente los gobiernos del expresidente Lula sacaron a treinta millones de ellos de la pobreza. Frei Betto, uno de los fundadores del partido de los Trabajadores (PT ), miembro del gabinete de uno de esos dos gobiernos y cercano colaborador de Lula, tiene una respuesta.

En declaraciones al periódico español El País, Betto dijo que el PT “necesita hacer una profunda autocrítica”. A su juicio, aunque los gobiernos de Lula y el primer mandato de Dilma Rousseff han sido los mejores que ha tenido Brasil cometieron muchos errores en esos doce años. “Uno de ellos”, dijo, “el haber priorizado el acceso de los brasileños a bienes personales, tales como automóviles, electrodomésticos, televisor en color, teléfono móvil, etc. Debería haberse priorizado el acceso a bienes sociales, como la educación, la salud, la vivienda, el saneamiento, el transporte, la seguridad…” Leer más de esta entrada

¡Cállese muchacho!

MIGUEL GUERREROUna de nuestras grandes debilidades, que arrastramos del hogar y de la escuela, es la resistencia a hacer preguntas. El temor a un “¡Cállese muchacho!”, en la casa, y a una reprimenda del profesor, les cerró los labios a esta sociedad; una herencia que creció en el largo periodo de opresión del trujillismo, cuyo legado de autoritarismo está aún presente en muchas de las actividades de la vida nacional, sea en la esfera política, como social, económica, artística y deportiva.

La tradición de permanecer callado incluso ante los más grandes enigmas de nuestra acontecer, ha mantenido en el más hermético de los secretos detalles importantísimos de nuestra historia pasada y reciente. Ignoramos, por ejemplo, el final de la vida del patricio Juan Pablo Duarte. Sabemos que murió en Venezuela rodeado de escasez y olvidado del reconocimiento de sus compatriotas. Pero no podemos asegurar cómo vivió esos años, de quienes se rodeó y si tuvo finalmente descendientes, como afirman sin prueba alguna muchos estudiosos venezolanos. Leer más de esta entrada

Los falsos valores de la dictadura

MIGUEL GUERREROA propósito del premio a Mario Vargas Llosa, autor de una novela crítica sobre la tiranía de Trujillo, preciso es reconocer el relativo éxito alcanzado por quienes pretenden presentar ese régimen como bueno y positivo. Nada más ver cómo jóvenes sin la menor idea del terror imperante en esa etapa funesta, se hacen eco de aquellas voces irresponsables que se atreven a señalar que entonces se estaba mejor que ahora. Peregrina afirmación basada en el desorden que ha caracterizado la vida nacional después de su muerte; fatal herencia viva de aquel régimen de oprobio.

Existe la tendencia a valorar la tiranía única y principalmente sobre la base de sus realizaciones materiales. Estos parámetros de medición son inadecuados y no permiten un enjuiciamiento correcto de la fase que vivió el país entre 1930 y 1961. Anteponer a la libertad y al desarrollo social y económico, la construcción de unas cuantas carreteras, por importantes que éstas hayan sido, o la edificación de hospitales y escuelas, mercados y locales del Partido Dominicano, es un absurdo intento de justificar la supresión de los derechos ciudadanos y las crueles formas de tortura y represión de aquella época. Leer más de esta entrada

El “que” en el periodismo

MIGUEL GUERREROEn algunas escuelas de periodismo se insiste en enseñar a los estudiantes a evadir el uso repetido del pronombre relativo “que”, a pesar de su vastísima aplicación en la lengua castellana. Es cierto el infatigable abuso de ese vocablo, especialmente entre aquellos carentes de un amplio léxico y su empleo desmesurado en las crónicas diarias. Pero la correcta comprensión del vocablo es imprescindible a una buena redacción, sea periodística o de otra naturaleza.

Pocas palabras en nuestra lengua tienen un significado tan extenso. No sería pues estéril dedicar horas de enseñanza en las aulas a su estudio, cuya complejidad queda de resalto en las veinticinco aplicaciones, con sus numerosas variaciones, dadas en los diccionarios de la Real Academia a este “que” tan menospreciado, sin el cual no se podría escribir ni hablar correctamente. Leer más de esta entrada

La mujer en el periodismo

MIGUEL GUERREROA propósito del Día Internacional de la Mujer esta semana, vale reconocer su presencia en el periodismo dominicano. El que sea más notable en una época que en otras, no desdice del valor que ha representado para el periodismo nacional e incluso para la literatura. La mujer comenzó a afianzar su espacio en esta área de actividad a comienzos de los años setenta, cuando un grupo importante de egresadas de la Escuela de Información Pública de la UASD, como se llamaba entonces, llenó las redacciones de los periódicos y estaciones de radio—para esa época no existían las oportunidades de ahora en la televisión–, impregnándolas de inteligencia y buen sentido.

Recuerdo perfectamente que esas pioneras femeninas del diarismo nacional contribuyeron también a darle un toque de afabilidad al trato interno en las redacciones, por lo general muy rudo en ausencia de ellas. Leer más de esta entrada

El derecho a la vida

MIGUEL GUERREROEn la todavía encendida discusión sobre el famoso artículo de la Constitución, con el cual se penaliza toda interrupción del embarazo, que inevitablemente se extenderá por mucho tiempo, se han escondido muchas hipocresías. Tras los alegatos a favor del derecho a la vida desde la concepción misma, se ocultan viejas historias de abortos y paternidad irresponsable, dondequiera que la discusión haya surgido. Alrededor de este punto surge una grande exhibición de pasiones y prejuicios, demostrando de hecho el relevante papel de la Iglesia Católica en la discusión de los temas fundamentales, en paradójica muestra de incongruencia en el debate de un texto que pretende ser expresión legítima de laicismo.

En su momento, el tema del aborto desvió la atención del país de otros asuntos no menos importantes, algunos de los cuales se refieren a los derechos ciudadanos, individuales y colectivos o difusos, que siguen generando duras controversias. Leer más de esta entrada

La tradición electoral

MIGUEL GUERREROEn naciones desarrolladas, los procesos electorales tienen lugar entre dos, a lo sumo tres candidatos o partidos. En el nuestro, el número crece como la hierba. Por ese camino llegará un momento en que tendremos tantos candidatos como provincias, aunque les suene a exageración. Algunos de esos aspirantes a la presidencia saben a ciencia cierta que sus posibilidades son muy remotas, prácticamente inexistentes. Sin embargo, se aferran a esa aventura electoral conscientes de que en el país eso tiene sus ventajas y se traduce en privilegios y subsidios estatales, aunque, valga la aclaración, no es el caso de todos en el presente proceso.

Para ponerle fin a esa práctica y reglamentar con rigurosidad los procesos electorales, varias naciones han establecido normas muy rígidas de inscripción de candidaturas. Han establecido por ley que aquellos que obtengan menos de una cantidad determinada de votos no podrán postularse de nuevo para ese o cualquier otro cargo público. Leer más de esta entrada