La incontrolable pasión de poder

Los seguidores de Leonel Fernández hacen toda clase de piruetas verbales para intentar minimizar los efectos de los excesos del expresidente, en su propósito de imponer, contra toda lógica democrática, su candidatura a las elecciones del 2020, que de ganarla y volver a la Presidencia, no sería más que otra forma de reelección diferida, algo con lo que no está de acuerdo mientras de él no se trate. Pero si algo revela o deja al descubierto este esfuerzo de sus seguidores, es la absoluta falta de control de las emociones del exmandatario, como ya se hizo evidente en aquél famoso discurso tras su derrota interna en la reunión del Comité Político en Juan Dolio, el violento sitio del Congreso al que se unió y en su serie de artículos semanales en el Listín Diario, dignos de una antología del desconsuelo.

El ex vicepresidente Rafael Alburquerque, el más sobresaliente de sus seguidores, ha advertido que el PLD perdería las elecciones si no hay unidad y no se hace un buen gobierno. Para el mejor entendedor esto tiene solo una lectura, que para ese sector esa unidad no existe ni se está haciendo un buen gobierno. Unidad que en esos predios del oficialismo solo sería posible, como ya han dicho públicamente muchos de sus dirigentes, si el señor Fernández, ya tres veces presidente de la República, vuelve a ser el candidato. Leer más de esta entrada

En el reino del absurdo

Un grupo de notables ciudadanos propuso seis años atrás la adopción de una serie de acciones que conducirían irremediablemente al aislamiento económico y diplomático del país. Afortunadamente el jefe del Estado no cayó en la trampa.
Pidieron el sometimiento de Haití al Tribunal de La Haya, el rompimiento de nexos con la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a la que se acusó de habernos tendido una encerrona para alcanzar lo que denominan Pacto de Fusión, es decir la integración como un solo estado a las dos naciones que compartimos la isla. Proponían también nuestra salida de la OEA, denunciar a la ONU como cómplice de esa conspiración contra la soberanía y la existencia de la República, y acusar a Estados Unidos y sus centros de poder de formar parte de esa trama.¡ El colmo del absurdo!

Las relaciones con otros países denunciantes de la sentencia del Tribunal Constitucional, que ha dado lugar a una serie de expresiones internacionales de rechazo, deberían quedar bajo escrutinio o correr la misma suerte, según se desprende de la extensa carta enviada entonces al presidente Medina por los destacados ciudadanos. Leer más de esta entrada

Un tema para pensar

La posibilidad de que la caravana de migrantes centroamericanos estacionada frente a la frontera estadounidense después de recorrer dos mil kilómetros, en su intento en penetrar ilegalmente al territorio de Estados Unidos culmine en una tragedia humana, permite un paralelismo no del todo ajeno a la realidad que vivimos en el nuestro.

Supongamos que un día miles de haitianos deseosos de huir de la espantosa miseria y la inseguridad física existente en el vecino estado, decidieran una marcha similar y que desde diferentes puntos de ese estéril país se inicie en varios frente una caravana hacia esta parte de la isla, con el propósito de iniciar aquí una vida que su nación les niega. Estaríamos sin duda ante un dilema que plantearía un serio problema moral. ¿Cuál sería el proceder correcto ante una embestida de esa naturaleza? ¿Correspondería a Amnistía u otro organismo internacional juzgar el proceder de esta nación o trazar sus responsabilidades migratorias? ¿Qué haríamos si esa imaginaria pero no improbable situación se diera? ¿Por razones humanitarias nos veríamos forzadas a dejarlos pasar? ¿Quién o qué nos garantizaría que después no vendrían otras? Leer más de esta entrada

Como en la isla de Java

A finales del siglo XIX, el científico holandés Eugéne Dubois encontró en la isla de Java fósiles muy parecidos a restos humanos, que dentro de la búsqueda entonces del eslabón perdido los definió como huesos pertenecientes al primer hombre mono erguido al que llamó Pithecanthropus erectus. Siglo y cuarto después en el ámbito del partidarismo dominicano no resultaría difícil encontrar fósiles que muy bien servirían para ilustrar a nivel nacional una imaginaria actividad política un millón y medio de años atrás, con antepasados del hombre actual.

Es la situación que suele darse cuando los dirigentes de partidos negocian por conveniencia personal posiciones electorales que no podrían conseguir por sus propios medios, impidiendo el crecimiento de su dinámica interna, a lejana distancia de las elecciones sin mediar ninguna competencia entre aspirantes. El hecho de que en esas circunstancias brillen personas inclinadas a favorecer esa salida a la crisis interna que mantiene congelada la oposición política es prueba más que suficiente para medir el grado de envilecimiento a que se ha llegado en partidos que bien podrían trabajar en procura de un historial democrático digno de mejor futuro. Leer más de esta entrada

El negocio de la basura

¿En qué país vivimos? ¿Cómo encontrar explicación al rechazo de comunidades y la indiferencia de las alcaldías a la construcción de rellenos sanitarios para remediar el problema de la basura en las áreas urbanas y suburbanas, y eliminar con ello los principales focos de contaminación ambiental, mientras les parece normal el funcionamiento de los vertederos y nada se hace para cerrar esas inmundicias?

¿Cómo entender la movilización hace varios años de organizaciones empresariales y comunitarias de Haina, el municipio probablemente más contaminado del país, a la creación de un relleno diseñado con todas las referencias modernas en el manejo de desechos, si allí funciona un vertedero sin control alguno, una refinería, plantas de agregados, depósitos de carbón a cielo abierto e industrias no sujetas a regulación estricta en materia ambiental?

¿Qué puede extraerse del poco interés de los ayuntamientos del llamado Gran Santo Domingo a analizar la factibilidad de una administración económica y ecológica de los desechos sólidos, mientras el vertedero de Duquesa, en plena ciudad, enferma a la población y pone en peligro la navegación en el más importante aeropuerto doméstico, e internacional también, sin hacer absolutamente nada para eliminar ese foco peligroso de contaminación e insalubridad? Leer más de esta entrada

Preguntas sin respuestas

¿Qué espacio puede reservarse a un sujeto que a sangre fría le quita la vida a un ciudadano para despojarle de un celular? ¿Cuánto más allá de su precio en el mercado puede tener de valor ese pequeño aparato telefónico? ¿Qué utilidad para un país puede representar quien procede con tanta violencia, llenando de zozobra a la comunidad con sus actos vandálicos? ¿Es justo que a esos antisociales se les reconozcan derechos que ellos les niegan a sus víctimas? ¿Por qué les resulta tan fácil a esos criminales evadir la persecución policial y el puño de la justicia?

Con frecuencia el temor que invade a la sociedad por la repetición de hechos de esa naturaleza, cambia los hábitos de vida de sus miembros, debido a la inquietud que les produce la posibilidad de ser los próximos. El daño social de estas acciones criminales termina siendo muy superior a los efectos físicos que les causan a las víctimas.

No hay antídoto infalible contra este terrible mal social que crece en todo el mundo. En el ámbito nuestro con agresiones a ciudadanos y asesinatos de mujeres por maridos que se sienten engañados y en otros lares con fanáticos que disparan a mansalva contra turistas inocentes y autobuses llenos de escolares, Leer más de esta entrada

Las pasiones secuestran el debate

Por años he venido insistiendo sobre el peligro que significa que cada día en el país haya menos espacios para la moderación. Las pasiones y las posiciones extremas se han apoderado del debate, dejando sin posibilidad todo intento por bajar el tono de la discusión y establecer canales de comunicación lo suficientemente limpios como para que podamos escucharnos y encontrar senderos que conduzcan a un lugar sereno, seguro y apacible. De antemano es un vano esfuerzo transitar por ese camino cerrado. A muchos les parecerá exagerada esta apreciación y se conformarán con la idea de que todo está en su puesto y que es asunto normal en una democracia la altisonancia en el enfrentamiento político.

Si hay algo para preocuparse es precisamente ese giro en la discusión, que todo lo convierte en riña, impidiendo que podamos encontrar en la diversidad de opinión el verdadero potencial de riqueza que tanto necesitamos explotar. Lo positivo de la situación es que la acidez de la brega partidaria le está permitiendo al país descubrir el lado de la personalidad del liderazgo político nacional que se ha tratado siempre de mantener oculto. Leer más de esta entrada

Para refrescar el ambiente

A diferencia de las obras literarias, las composiciones musicales clásicas suelen numerarse conforme son escritas, aunque no siempre los autores lo hacían y muchas famosas obras, incluyendo las de algunos de los más grandes maestros, se numeraron después de muertos. Por lo regular, la numeración dada a una composición se hace de forma cronológica. La palabra utilizada para esa catalogación es opus, práctica conocida desde el siglo XVII, según se ha comprobado a través de numerosos estudios. En el caso particular de las obras enumeradas después del fallecimiento del autor, la numeración se hacía de la manera siguiente op.posth, para dar a entender que se trata de una obra publicada póstumamente, como han sido los casos de algunos compositores clásicos y barrocos.

Sin embargo, ha habido muchas excepciones. Una muy conocida es la del genial Juan Sebastián Bach, quien nunca enumeró sus obras y se sabe de otros ilustres compositores, como es el caso de Mozart, en los que la numeración no se hacía de forma ritual ni cronológica. Existen otros ejemplos en los que el número correspondió a trabajos e investigaciones del editor que publicaba las composiciones. Leer más de esta entrada