La intrincada búsqueda de un gran pacto

La discusión dirigida a un acuerdo sobre áreas fundamentales, demuestra la enorme dificultad que representa armonizar en este país los intereses partidistas y oligopólicos, aun a expensas de la salud y estabilidad económica de la República. La debilidad institucional, que imposibilita la concertación alrededor de un gran pacto nacional, les favorece, a despecho de su diario discurso. La razón es que la institucionalidad no les conviene. Rompería los monopolios y oligopolios que nos empobrecen económica y socialmente.

La institucionalidad traería consigo un ambiente de igualdad y de libre concurrencia, con oportunidades idénticas para todos los actores, y rompería los lazos de complicidad que pequeñas oligarquías económicas han promovido para beneficio propio. No es cierto que el desorden y lo que se ha dado en llamar crisis institucional sea solo el fruto de un oscuro concierto partidista, ajeno a la intervención de otras fuerzas sociales. Es el resultado auténtico de alianzas pecaminosas de una élite en la que conviven intereses de ambos lados, políticos y privados.

Leer más de esta entrada

El miedo a la concertación

Analizado con frialdad, es fácil observar las razones que dificultan en el país alcanzar objetivos comunes. En el fondo, lo que impide los acuerdos para avanzar en los temas sustanciales de la nación, no son solo los intereses de grupos, por mucho que estos sean y traben los esfuerzos.

Es el miedo a la concertación el que detiene las manecillas del reloj y nos paraliza en el tiempo. El temor a conciliar las diferencias bajo la creencia de que ceder en aras de una buena negociación es claudicar ante el adversario. El terror que les inspira al liderazgo político ir a la casa del contrario y pactar acuerdos, por más que esos tratos sean de urgencia capital para la nación. Y sobre todo, el horror que les produce un tuit en las redes.

Leer más de esta entrada

Sobre Franco y Trujillo

En España se creó en el 2016 una comisión para emprender cuarenta años después lo que nosotros no hemos siquiera intentado seis décadas después de la tiranía: eliminar todo vestigio del franquismo. Tras la muerte de Franco en 1975 se inició allí un proceso de transición a la democracia. Pero aún quedan huellas del régimen por toda la geografía española, en calles, plazas, pueblos, museos y monumentos, que mantienen viva en la memoria las crueldades de la tiranía que siguió a una guerra civil en la que murieron un millón de personas tras el derrocamiento de la segunda República. La eliminación de esa herencia franquista cerraría de la memoria española una de sus etapas más oscuras.

Leer más de esta entrada

Sobre el tema migratorio

Organizaciones y ONG foráneas y locales han acusado al Estado dominicano de practicar políticas de discriminación contra nacionales haitianos, basándose principalmente en la supuesta lentitud con que se cumple una ley para regularizar la permanencia de ciudadanos de ese país que se encuentran en situación irregular y de ilegalidad en el territorio de la República. Pero ninguna de ellas resalta el hecho de que el problema que ha trabado el proceso radica en que la mayoría de esas personas carece de un documento de identidad auténtico que diga a quienes se estarían documentando.

Leer más de esta entrada

El derecho a la vida

Nadie recuerda ya el viacrucis de la niña de once años obligada a comienzos del 2013 a procrear un bebé producto de una violación por un enfermo sexual. Pero el caso puso entonces en evidencia la trágica y absurda decisión de imponer en la Constitución de la República la prohibición de la interrupción del embarazo, bajo el cuestionado criterio del derecho a la vida. La niña se encontraba en peligro de muerte y si algún milagro médico ocurriera, escribí entonces, quedaría marcada para el resto de su existencia, arrastrando una criatura resultado de un abominable acto criminal.

Leer más de esta entrada

Una técnica excepcional

Para muchos amantes de la ópera la coloratura es propia solo de las buenas sopranos líricas ligeras, pero como técnica al fin es realizable en todo tipo de voz. La coloratura (color) requiere de una buena dicción y sobre todo de un canto preciso, ya que no es más que la capacidad de ejecutar sucesiones de notas rápidas y de esta manera poder extender la vocal de una sílaba a varias notas seguidas.
Las composiciones de Mozart, por ejemplo, demandan el dominio perfecto de esa técnica y grandes compositores del bel canto la elevaron al extremo de amplitud, agilidad y rapidez, como se aprecia en casi todas las obras de Rossini, Bellini y Donizetti.

Leer más de esta entrada

Los males del mesianismo

El liderazgo mesiánico ha sido, a través de la historia, el enemigo mortal de la racionalidad y la vida democrática, porque su legado material cuesta años de lenta reconstrucción. El mesianismo en el ámbito de la política destruye la moral de la sociedad y corroe la fe de los pueblos en las instituciones democráticas, sumiéndolos en la esclavitud espiritual que implica la dependencia material de un estado benefactor.

Existen infinidad de documentos y experiencias que lo confirman. No está lejano entre nosotros, por ejemplo, el recuerdo de un presidente en ejercicio entregando con sus manos cajas con su imagen de redentor impresa en ellas, conteniendo magras raciones de alimentos para un par de días en ocasión de la Navidad o de la festividad de las madres, cegado por los aplausos y el ruido desgarrador de una multitud golpeándose ante sus ojos para obtenerlas. Nuestro pasado está lleno de líderes que se creían y de algunos que se creen todavía imprescindibles, depositarios de una misión redentora y de una presidencia que reclaman como si fueran de su propiedad absoluta.

Leer más de esta entrada

El concepto país que no entendemos

Un país no es un gobierno y mucho menos un partido político, por más grande e influyente que ambos sean. Tampoco lo constituyen sus élites económicas e intelectuales. Una nación es el conjunto de todas sus fuerzas vivas; un conglomerado unido por propósitos comunes en el cual convergen distintas clases, por más distantes que se encuentren unas de las otras a causa de sus intereses particulares, cuya suma termina siendo, por extraña paradoja, el grueso del gran interés nacional.

Solo cuando así lo entendamos estaremos en condiciones de dar el gran salto; el que hemos estado a punto de alcanzar en diferentes etapas de nuestra práctica democrática, y al que no llegamos por el insólito obstáculo que anteponen las diferencias, y digo insólito porque son esas diferencias las que nos ponen o deberían llevarnos al pie de la grandeza como nación.

Leer más de esta entrada