Lecciones de experiencias ajenas
19 noviembre, 2025 Deja un comentario
Un viejo proverbio hindú dice que “los pájaros se cazan por las patas y los hombres por las palabras”. La sentencia les sienta perfectamente a quienes les resulta muy difícil meditar bien antes de hablar. Dejarse conducir por la emoción resulta en declaraciones que crean confusión y fomentan desconfianza en las intenciones, provengan del Gobierno o del ámbito judicial.
Las consecuencias de esos excesos verbales son muy obvias, según ha quedado de manifiesto tantas veces, especialmente en días recientes. En la era digital en que vivimos la más inocua declaración se conoce rápidamente en todo el mundo. Así, expresiones fuera de tono, predicciones pesimistas o veladas amenazas contra inversiones extranjeras o un proceso judicial repercuten de inmediato en los centros financieros, los mercados internacionales y en la confianza de los ciudadanos en su justicia.
Las extravagancias retóricas provocan titulares y despliegues noticiosos que sólo consiguen resaltar profundas contradicciones. Tenemos ya la experiencia del desenlace de conflictos ocurridos al calor de diarias y polémicas exposiciones en los medios. Ejemplos patéticos se dan a cada momento en el área de la electricidad, con anuncios que no se cumplen y veladas amenazas de revisión de contratos e intervención en empresas del sector, que en el fondo son sólo amenazas ajenas al sentir real del gobierno y que en nada ayudan a los esfuerzos de la administración para solucionar los problemas energéticos.
Ciertas declaraciones destruyen cualquier iniciativa dirigida a levantar los ánimos y crear confianza pública en la capacidad oficial para reducir o poner término a los apagones. Lo sensato sería que los funcionarios a cargo de áreas sensibles de la economía y de la esfera política moderen sus expresiones y siempre que fuera posible espacien sus exposiciones públicas, lo que, por desgracia, parece aquí muy difícil.(Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe)


