Vive hacinado sargento PN cancelado por firmar «Libro Verde»
14 febrero, 2017 Deja un comentario
SAN JOSÉ DE LAS MATAS.- Una habitación de la vivienda de su suegra, es el hogar que comparte con su esposa y dos hijos Abel María Brisita Cepín, el sargento policial supuestamente cancelado por firmar el libro verde de rechazo a la corrupción. Para llegar hasta la casa se requiere caminar por unos escalones improvisados, construidos por las familias que residen en el sector.
Pese a las precariedades y la difícil situación por la que vive Brisita Cepín, a quien apenas le faltan cuatro materias para concluir la carrera de Psicología en la Universidad Abierta para Adultos (UAPA), rechaza las ayudas económicas que algunos sectores y personas han pretendido ofrecerle.
Hasta el momento, solo desea que se limpie su nombre y se le quiten las tres supuestas faltas que cometió y que fueron las causas que llevaron a su cancelación el pasado viernes, un día después de firmar el libro verde en el parque Duarte de Santiago.
Humildad
“Ser pobre o vivir como pobre no es malo y no siento vergüenza. Yo no quiero hablar más de esto, pues no firmé el libro contra la corrupción buscando fama o que me den ayuda. Solo por convicción”, expresó Brisita Cepín.
El exagente está casado con Ernestina Estévez Cabral, empleada del área administrativa de la alcaldía de este municipio y es padre de dos niños, uno de cuatro años y otro de dos. Brisita Cepín, de 38 años de edad, pasó doce en las filas de la Policía Nacional.
Complicaciones de salud lo llevaron a mudarse a la casa de Rosita Cabral, madre de su esposa, quien destaca las cualidades humanas de su yerno. Bárbara Rodríguez, vecina del suboficial cancelado lo califica de humilde y ejemplar. “Lo único que ha hecho Abel es aportar a este municipio con su ejemplo. Estamos hablando de una persona valiosa y un buen ser humano”, expresó.
Lo han llamado para ofrecerle ayuda
El exagente ha recibido llamadas de políticos, pero las rechaza, pues dice que no hizo nada para dañar a nadie. Indicó que solo ha aceptado la llamada del general retirado de la Policía Nacional, Juan Manuel Taveras, quien se comprometió a intervenir para que le fueran quitadas las supuestas faltas que había cometido, pero mientras tanto se mantiene tranquilo en su casa.

