El cierre del ciclo histórico del PRD
1 junio, 2015 Deja un comentario
Los partidos son entidades con vida propia y poseen una energía que proviene de la pasión de sus militantes. Esa colectividad que le da sentido de cuerpo a las organizaciones que los aglutinan no se escapa del ciclo de la vida. Todos nacemos, crecemos, nos reproducimos y posteriormente morimos. Los ciclos están presente en todos los aspectos de la vida de los seres humanos, en el mundo de los negocios y sobre todo en la política.
El Partido Revolucionario Dominicano ha polarizado y ha antagonizado la vida nacional en los últimos 50 años, lo que equivale a medio siglo en donde se han desarrollado dos generaciones y ya está el surgimiento de la tercera generación de políticos; NACIÓ hace más de 80 años, CRECIÓ llegando a la adultez en las elecciones que lo llevaron al poder en 1963, se REPRODUJO pariendo al PLD, PRI, BIS, PRSD y por último y con muchos traumas al PRM, parto este que lo pone al borde del cierre de su ciclo de vida, puesto que todas las mediciones ya sean financiadas por grupos de comunicación, empresariales o los propios partidos políticos, lo colocan por debajo del porcentaje mínimo para ser considerado un partido mayoritario. Un 3 % con tendencia a la baja no es suficiente ni siquiera para retener lo que tiene.
Un acuerdo con el PLD simplemente sepultaría al partido de Peña Gómez, no por temas ideológicos, ya que esto no existe en la dinámica proselitista y discursiva de los partidos dominicanos; sino porque lo alejaría de la franja no conservadora que lo ha nutrido, disminuyéndose de manera obscena a un partido bisagra.
Todo lo que el PLD toca lo corrompe, y ese coqueteo ya ha contaminado al PRD. Con lo poco que tiene el otrora partido de Peña, aún negociando con el Gobierno, no podrá retener la actual matrícula Congresual, ya que el voto preferencial actuará como una especie de cicuta que lo envenenará con una sonrisa en el rostro. Sin lugar dudas el PRD ha cerrado un ciclo y su desaparición abre un espacio para una nueva esperanza de políticos que buscan reescribir la historia.(enviado por Gloria Reyes Gómez)


