Más valioso que el oro
7 junio, 2014 Deja un comentario
PEDRO BRAND.- Una verdadera amistad no tiene precio, no se puede cuantificar su valor.
El placer de compartir, oír y ser escuchado, por quien uno se siente apreciado, estimado y bien valorado.
Es una dicha que proviene de Dios tener y ser amigo. Todo don perfecto, toda buena dádivas desciende de lo alto, del padre de las luces, en el cual no hay mudanza ni sombra de variación (Santiago 1:17).
Es sin dudas una de las mejores cualidades que un ser humano puede exhibir, que como el oro escasea en estos tiempos.
Donde todo el mundo va de prisa, no hay tiempo para nadie, cada uno en lo suyo.
Definida como la era de la tecnología este tiempo, cada vez más comunicados, pero más lejanos.
Recuerdo vi en un centro médico de esta capital, varias personas haciendo turno para consultar, todos al mismo médico, pero nadie hablaba con el otro. Todos se comunicaban con otras personas, pero no estaban ahí, a través de sus celulares de diferentes y variadas marcas, es decir, acompañados pero solo y esto se repite en autos, parques, tiendas, etc.
La amistad es solidaridad. Un ejemplo lo encontramos en 1 de Samuel 19:4, como Jonathan hijo del rey Saúl intervino para salvar a David su amigo.
Los verdaderos amigos, son aquellos con quienes siempre podemos contar en todo lugar y momento.
Siempre tendrá la oportunidad de demostrar que eres amigo y saber si tienes amigos.

