La seguridad ciudadana como elemento de la Gestión Integral de Riesgo a Desastres
9 mayo, 2014 Deja un comentario
En nuestros días a la seguridad ciudadana debemos asociarla con un servicio que debe brindar el Estado, para garantizar la integridad física de los ciudadanos y sus bienes. La seguridad ciudadana implica básicamente que los ciudadanos puedan convivir en armonía, cada uno respetando los derechos individuales del otro.El Estado es el garante de la seguridad ciudadana y el máximo responsable a la hora de evitar las alteraciones del orden social.
En este sentido, la seguridad ciudadana es un servicio que debe ser universal para proteger la integridad física de los ciudadanos y sus bienes. Para llevar adelante esto se debe conocer o saber algo con anticipación, por medio de estudios e investigación, apreciar las señales o indicios que sirvan para pronosticar que un evento natural o antrópico no deseado ponga en riesgo a la sociedad, es menester para ello disponer de los medios necesarios para la preparación y prevención de posibles males o daños y tener la disposición para evitar que una amenaza se convierta en riesgo de desastres y pueda generar daños a la integridad física de las personas o a bienes materiales.
Desde este punto de vista, se trata entonces como parte de la respuesta efectiva a la demanda frente a eventos que puedan producir inseguridad en la sociedad, conteniendo y reduciendo los riesgos, amenazas o vulnerabilidades asociadas que puedan generar situaciones de emergencia o catástrofes, dichas actuaciones se vinculan con políticas públicas de seguridad relacionadas a la Gestión Integral de Riesgo a desastres en eventos como: la ferias del libro, conciertos, espectáculos público, juegos deportivos, concentración de masa.
El número de eventos con grandes concentraciones humanas (ferias del libro, deportivas, artísticas, políticas, culturales y religiosas) en recintos cerrados o al aire libre que se hayan incrementado recientemente y por ende ha aumentado también la cantidad de personas que asisten a cada uno de ellos. A raíz del desarrollo y constante crecimiento urbano moderno, la previsión debe ser que en el futuro se incrementen en número, variedad y cantidad de eventos y de asistentes, debido al desarrollo de la tecnología de la información y de la comunicación.
Entre eventos deportivos, conciertos de música, manifestaciones políticas, y religiosas se concentran al año millones de personas, esto conlleva de por sí una alteración al ritmo propio de la ciudad, generando posibles situaciones de riesgo urbano y la posibilidad cierta de que un evento natural o entrópico pueda ocurrir y desencadenar una catástrofe, es por eso que es de vital importancia prestar debida atención a la problemática existente.
Los riesgos urbanos inseparables a estas manifestaciones de la actividad humana son más complejos que los derivados de una concepción estricta del orden público y es por ello que debemos poner especial atención a tales eventos y sus circunstancias para darles a los mismos un tratamiento en particular dentro de los parámetros de una Gestión Integral de Riesgo a Desastres.
En cada escenario donde se llevan a cabo los eventos las situaciones son muy diferentes y el riesgo tiene formas distintas y dinámicas dadas sus representaciones y características bien diferenciadas entre sí. Por lo tanto, la aplicación de políticas públicas en la Gestión Integral del Riesgo a Desastres, debe adecuarse y estructurarse por escenarios con respuestas a tal especificidad, buscando incidir en las variables claves de cada uno de ellos, con las capacidades propias para la gestión de los procesos asociados a fin de lograr una planificación y coordinación de acciones para la Seguridad, Prevención y Gestión Integral del Riesgo en eventos deportivos, ferias del libro, conciertos de música, manifestaciones políticas, y religiosas.


