Reformista Modesto Guzman reclama “nadie está por encima del PRSC”
4 octubre, 2013 Deja un comentario
SANTO DOMINGO.- El dirigente balaguerista Modesto Guzmán, expresó este viernes, en una carta enviada al Consejo del PRSC, que “nadie, entiéndase bien, absolutamente nadie, está por encima del Partido Reformista Social Cristiano, el partido que fundó Joaquín Balaguer, ese partido que representa a la clase conservadora y los más humildes, que por más de una vez enrumbó al país por el sendero del progreso y la prosperidad”.
Manifestó que “ni siquiera Joaquín Balaguer osó ponerse por encima del partido que él mismo creó. Teniendo el liderato absoluto, permitió la disensión, y a su manera, abrió las ventanas para que vientos frescos soplaran en el PRSC, reinventando el reformismo, primero afiliándolo a la democracia cristiana y luego atrayendo a las nuevas generaciones del momento, lo que le permitió su vuelta al poder en el 1986”.
“Digo esto porque ningún reformista, desde el dirigente más encumbrado hasta el más simple militante, tiene derecho a colocarse por encima de esa organización política, y los que se atrevan a hacerlo deben ser combatidos con todo el rigor y la determinación posibles, aún más si en ese afán llegan hasta querer revertir las estructuras estatutarias del PRSC”, expresa en uno de los párrafos de la misiva.
ABOGA POR DIRECCIÓN COLEGIADA
Manifestó que lo que se necesita es una gran concertación, que tenga como objetivo lograr una dirección colegiada y representativa de todos los sectores en el organigrama político. No se puede lograr el crecimiento de un partido político mediante la imposición de la fuerza, sin importar de cuál sector sea, con esa política de tierra arrasada.
Dijo que hoy el PRSC se encuentra en una situación crucial “que nos reclama que, en nombre de nuestro compromiso con Joaquín Balaguer, nos coloquemos a la altura de las circunstancias y dejemos de lado odios y rencores sin sentido que han abierto heridas que hoy nos imposibilitan acortar distancias para buscar un punto común de reencuentro”.
“Y no me refiero al tema de la presidencia del partido. Eso es parte del problema, no lo fundamental. Es algo más profundo, un problema de visión política, de interpretación del pensamiento máximo líder”, observó.
Expresó que el momento exige comedimiento, prudencia y un espacio de reflexión que anime a un diálogo que derive en esa paz y armonía indispensables para poder encontrar soluciones consensuadas acertadas, buscando siempre cuál es el punto que nos une, no el que nos separa.
“Nos duele profundamente a muchos reformistas la posibilidad de una desaparición de esa organización política que todavía representa una gran mayoría, porque según encuesta reciente, un 33 por ciento admira a Joaquín Balaguer aún después de su desaparición física”, advirtió.
CARTA INTEGRA
Distinguidos miembros del Consejo Presidencial del Partido Reformista Social Cristiano:
Quiero comenzar este mensaje afirmando categóricamente que nadie, entiéndase bien, absolutamente nadie, está por encima por encima del Partido Reformista Social Cristiano, el partido que fundó Joaquín Balaguer, ese partido que representa a la clase conservadora y los más humildes, que por más de una vez enrumbo al país por el sendero del progreso y la prosperidad.
Ni siquiera Joaquín Balaguer osó ponerse por encima del partido que él mismo creó. Teniendo el liderato absoluto, permitió la disensión, y a su manera, abrió las ventanas para que vientos frescos soplaran en el PRSC, reinventando el reformismo, primero afiliándolo a la democracia cristiana y luego atrayendo a las nuevas generaciones del momento, lo que le permitió su vuelta al poder en el 1986.
Digo esto porque ningún reformista, desde el dirigente más encumbrado hasta el más simple militante, tiene derecho a colocarse por encima de esa organización política, y los que se atrevan a hacerlo deben ser combatidos con todo el rigor y la determinación posibles, aún más si en ese afán llegan hasta querer revertir las estructuras estatutarias del PRSC.
Lo que se necesita es una gran concertación, que tenga como objetivo lograr una dirección colegiada y representativa de todos los sectores en el organigrama político. No se puede lograr el crecimiento de un partido político mediante la imposición de la fuerza, sin importar de cuál sector sea, con esa política de tierra arrasada.
Hoy el PRSC se encuentra en una situación crucial que nos reclama que, en nombre de nuestro compromiso con Joaquín Balaguer, nos coloquemos a la altura de las circunstancias y dejemos de lado odios y rencores sin sentido que han abierto heridas que hoy nos imposibilitan acortar distancias para buscar un punto común de reencuentro.
Y no me refiero al tema de la presidencia del partido. Eso es parte del problema, no lo fundamental. Es algo más profundo, un problema de visión política, de interpretación del pensamiento máximo líder.
El momento exige comedimiento, prudencia y un espacio de reflexión que anime a un diálogo que derive en esa paz y armonía indispensables para poder encontrar soluciones consensuadas acertadas, buscando siempre cuál es el punto que nos une, no el que nos separa.
Nos duele profundamente a muchos reformistas la posibilidad de una desaparición de esa organización política que todavía representa una gran mayoría, porque según encuesta reciente, un 33 por ciento admira a Joaquín Balaguer aún después de su desaparición física.
Somos abanderados de la concertación como única herramienta de concordia en el PRSC, siempre y cuando esta figura no quiera ser usada para prolongar situaciones que no convienen a ninguno de nosotros. Para concertar es necesario irradiar confianza y sinceridad y una gran dosis de transparencia de nuestras intenciones.
Más de una vez, hemos dicho que el PRSC Joaquín Balaguer no se lo dejó a nadie, porque nuestro líder histórico no testó en ese sentido. Por eso, queridos compatriotas, me atrevo a compartir con ustedes estas reflexiones, bajando un poco el tono de mis querellas, expuestas por diferentes vías y de manera frontal.
Estoy convencido de que en estos momentos que vive el partido, es inaplazable volver a nuestras esencias y ponderar cuidadosamente el sentido de oportunidad.
La sociedad dominicana observa con pena y preocupación el triste espectáculo que ofrecemos que, si no enmendamos nuestro proceder, nadie tiene oportunidad posibilidad de salir triunfador sin que el otro quede mortalmente herido.
No es momento de que salgan unos y entren otros o viceversa; es el momento de que estemos todos. El PRSC no está en condiciones ni de asamblea ni de primarias, ni de absolutamente nada. Lo único que nos salva es una gran concertación que tenga como objetivo instalar una directiva provisional, donde estén representados todos los sectores del partido, que, en un plazo prudente, previamente establecido, sea capaz de realizar un trabajo organizativo a fin de en un proceso eleccionario posterior, elegir las nuevas autoridades
Recuerdo que en la ocasión en que se renovaron los directorios municipales y distritales del PRSC, el presidente Balaguer instruyó que los integrantes de las planchas que competían debían dejar cargos vacantes, para ser ocupados por los miembros de las planchas perdedoras, de manera que nadie quedara fuera de las estructuras partidarias.
Mientras no se decida realizar un trabajo así, incluyente, y mientras la sociedad dominicana siga percibiendo la actual situación de división, seguiremos con menos de ese bochornoso cuatro por ciento.
Llevo ante ustedes estos planteamientos en honor a mi compromiso con la memoria y pensamiento de nuestro líder, doctor Joaquín Balaguer, porque siento en lo más profundo de mi corazón el deber de contribuir a la reunificación del PRSC, y no quiero que cuando se escriba la historia se diga que Modesto Guzmán y su Movimiento Nacional Balaguerista Auténtico no hicieron todo lo que estuvo a su alcance para evitar que pereciera el legado político de nuestro líder histórico.
¡Que Dios nos dé la voluntad y la sapiencia para tomar las decisiones más acertadas en estos momentos de confusión y crisis!

