Revelan Martín Torrijo no envió «recientemente» carta mediando en crisis del PRD.
8 febrero, 2013 Deja un comentario
SANTO DOMINGO.- El presidente del Comité de la Internacional Socialista para América y el Caribe, SICLAC, el ex presidente panameño Martín Torrijos, desmintió que hubiese remitido recientemente una carta al presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) haciendo sugerencias sobre la situación que vive en la actualidad la organización.
La carta, distribuida ayer a la prensa por la oficina del expulsado ex presidente Hipólito Mejía, habría sido enviada por Torrijos el día 3 de este mes, según se explicaron a los medios y consignan algunos de ellos.
El desmentido de Torrijos se produjo a través del presidente del PRD, Miguel Vargas, a quien dijo que no ha escrito carta alguna para referirse a la situación que afecta al partido blanco en la actualidad.
Vargas se comunicó ayer con Torrijos luego de que trascendiera en el país que supuestamente el expresidente panameño habría sugerido en una carta que el presidente del PRD y el ex presidente Hipólito Mejía designar cada uno tres dirigentes para dialogar.
Según expuso en rueda de prensa el director Legal del PRD, Salim Ibarra, Torrijos negó rotundamente a Vargas que haya hecho sugerencia alguna sobre la situación planteada luego de que Hipólito Mejía y Andrés Bautista fueron expulsados de las filas del partido, y Orlando Jorge Mera y Geanilda Vásquez quedara suspendidos por dos años en las funciones de secretarios general y de organización.
“El compañero Torrijos precisó al presidente del PRD que la única carta enviada a dirigentes del partido es del mes de marzo de 2011, en ocasión de la situación que se presentó cuando el pasado candidato presidencial rechazó la propuesta de acuerdo que le hiciera Miguel Vargas“, expuso Ibarra.
El joven director Legal del PRD dijo que su partido deplora que los ex dirigentes sancionados persistan en el derrotero de acciones ilegales y en este caso fraudulentas, que sólo sirven para desacreditar y avergonzar la actividad política, que debe siempre servir para edificar y construir, no para engañar y destruir.

